25 de octubre de 2026

Corsa-Rio o Rosa-Rio de la carretera.

El nombre del título, viene de los dos modelos que he tenido desde que me saqué el permiso de conducir, hasta la actualidad.

Mi primer coche un Opel Corsa ECO de segunda mano, de gasolina con 52 CV, sin aire acondicionado, mejor dicho, con aire a condición de bajar las ventanillas delanteras, (porque al ser de 3 puertas, no tenía elevalunas traseros). Sin dirección asistida, más bien, con dirección resistida, especialmente al aparcar. Al menos tenía frenos ABS, y con la radio con casete, todo un lujo para mí en esa época. Por la música que ponía un colega lo bautizó con el nombre "Happy days whit the Corsas" (días felices con el Corsa). Con el paso del tiempo se le cayeron algunas letras y se perdió la C, y pasó a ser el Opel Rosa. 

Fue mi compañero, que me llevaba me traía y me volvía sano y salvo, primero al instituto, algunas fiestas, tal vez a muchas fiestas, pero nunca fueron demasiadas fiestas. Más tarde al trabajo, que por suerte lo tenía a 5 Km de casa, es a todas luces, un coche ideal para un chico de 18 años que acababa de sacarse el carné de conducir, en el cual casi ninguna aseguradora, daba el perfil para ser cliente de su empresa, y la única que me aseguró, tuve que pagar más por el primer año de contrato, que por el vehículo. Te aseguro, que mis esfuerzos en los trabajos de los veranos que tenía siendo estudiante, se lo llevó el seguro de auto.

Con aquel coche pasé unas 8 ITVs, que con cada pegatina nueva, era un fallo leve en el expediente, un achaque para el cada vez más maltrecho coche, que si la pintura carcomida, una bisagra de la puerta del piloto oxidada, más tarde le entraba temblores si el coche estaba parado, era tan exagerado, que te temblaba la voz cuando estabas en un Stop o parado en un semáforo en rojo. Durante esas 9 años le cambié la batería, tal vez dos veces y varias partes del tubo de escape, por estadística es la avería más registrada en ese modelo.

La curiosidad que me unía tanto a ese vehículo, no era su matrícula, que no me gustaba nada, eran mis 4 últimos números de mi DNI pero de forma desordenada, lo que me hacía confundir ambos datos. Tampoco ese color verdosamente amarillo, o amarillento verdoso, tan jodidamente llamativo para los agentes de tráfico y a la vez tan flipantemente auténtico que solo lo he vuelto a ver en otro modelo. 

Lo que más ilusión me hacía de ese coche, es que se fabricó en la planta de Figueruelas, a menos de 100 km de donde vivo, además estuve de excursión en esa misma fábrica, cuando estudiaba grado medio de montaje electromecánico. Además, según la documentación de ese coche salió de la fábrica un 14/6/1994. El día que cumplí mi noveno cumpleaños. Justamente ese coche lo conduje durante 9 años.

La oportunidad perfecta para cambiarlo fue con el plan PIVE que estaba vigente por aquel maravilloso 2013. Después de 19 años de servicios, con las ruedas bastante desgastadas, los frenos en las últimas, y me esperaba una factura de revisión de mantenimiento de los 20 años, que iba a ser un "rosario" de averías actuales y futuras por reparar y pagar. Así que, fue el momento de jubilar a mi primer compañero de cuatro ruedas.

Por aquel momento me encantaba el Kia Picanto, aunque era un coche un poco más pequeño que el vehículo que por ese tiempo tenía, lo podía pedir en el mismo color tan flipantemente auténtico como aquel Corsa del 1994. Así que fui al concesionario de Calahorra, y nada más ver el escaparate, me enamoré de su hermano mayor: el "Kia Rio". Un poco más grande que el Picanto y ligeramente más espacioso que mi Opel. Esta vez con 5 puertas, con aire acondicionado, con ABS y los 4 frenos de disco, con 5 estrellas Euro NCAP. Con iluminación en los asientos delanteros y traseros, con CD, USB y manos libres para el móvil. Sin pantalla táctil, la cual ni la quiero, ni la necesito. A parte de estar absolutamente completo, es bonito por todos los lados, la delantera imponente, con luces diurnas, con anti nieblas, el interior, casi idéntico al Alfa Romeo Guilleta, elegancia por todos los costados. Aunque el primer Rio que intenté comprar era rojo. Por avatares del destino, fue blanco. Personalmente solo me verás vestido de blanco en fiestas de las localidades cercanas y cuando vaya a animar al Alfaro o al Sevilla. Pero reconozco que un coche el color más económico tanto de compra, como para reparar, cosa que en la ropa, para mi es el color que más dolores de cabeza me da.

La tercera generación Kia Río ha ganado más de 10 premios internacionales entre 2011 y 2013 por su seguridad, diseño, calidad-precio y satisfacción del comprador. No había duda que era el coche que quería, que necesitaba y que obviamente, compré.

Los años han pasado y la razón me ha dado, fue el coche ideal, sobre todo porque en el maletero con los asientos plegados cabe la silla de ruedas que tuvo mi madre en sus últimos años de vida, si hubiera adquirido un Picanto u otro coche mínimamente más pequeño hubiera sido una ruina de compra.

Después de 13 años "navegando" sobre el Kia Río, su resultado ha sido más que satisfactorio, he tenido que cambiar la batería original después de unos 8 años, tiempo más que razonable, pasaron algunos pequeños fallos en una luz antiniebla trasera, o en el control de velocidad (qué gran invento para los viajes en autovía), los cuales los ha pagado la garantía de 7 años. La última penuria la pasé en la ITV, me tiraron por malos humos, después de echar diferentes aditivos al depósito del combustible, como el antihumos, o el limpiador de bugías y de intentar descarbonizar el toda la salida de gases. Al final a cambiar el catalizador y el filtro antipartículas, menos mal que tiene un motor de gasolina. Lo más molesto de todo es que con ambos elementos defectuoso, el coche funciona de maravilla. Con el Rio, llevo aproximadamente la misma distancia recorrido que con el Corsa desde que lo llevó la primera propietaria. Así que resumiendo ha sido dos adquisiciones ideales para varios momentos de vida muy diferentes.

La pena del Rio, es que Kia en 2017 lanzó al mercado el maldito Stonic, con el mismo motor y las mismas prestaciones que el Kia Rio, pero en versión que parece un todoterreno sin serlo, innecesariamente más pesado,  más feo y muchísimo más caro. Consecuencia, en el 2023, justo el año que fallece mi madre, dejan de comercializar el Kia Rio. Algo parecido le pasó al Ford Fiesta, contra el Ford Puma. Rio y Fiesta, dos coches tan fiables, cómodos e icónicos, tirados al vertedero por absurdas modas.

Así gira este mundo, seguiré por la Rio-ja, como un Corsa-Rio, sorteando Rosa-Rios de aventuras.

30 de septiembre de 2026

Me importa un pimiento.

El pimiento es mi alimento fetiche, casi siempre lo tengo en la nevera o en la despensa, si es en conserva.

Esta verdura representa mi tierra, La Rioja, pues todos los platos a la riojana llevan este riquísimo ingrediente. Si juntas en una olla, los tres colores del pimiento: rojo, amarillo y verde, lo añades al blanco de la cebolla y del ajo, al cocinarlos todos juntos y picados, aparecen todos los colores de la bandera de La Rioja, un espectáculo para los ojos, la nariz y sobre todo para el paladar, que te llena el cuerpo y el alma de vitaminas, minerales y con muy pocas grasas y calorías.

El pimiento es el complemento para todos los menús, no puede faltar en ningún sofrito, en ningún potaje, en ningún plato combinado, en ningún gazpacho, se pueden consumir, en crudo, asados, salteados, secos, en polvo, enteros, en tiras, triturados, rayados, picados, rellenos, incluso se puede añadir en los postres, con mermelada de pimientos. 

Hay infinidad de pimientos, siendo los najeranos, los de piquillo y los de cristal, mi debilidad.
A parte están sus hermanas picantes las guindillas, desde las bobas (que no pican), pasando por las del padrón (unas pican y otras no), hasta llegar a mis favoritas: las alegrías riojanas.

Las alegrías riojanas, es la trampa para cualquier forastero incauto, porque quien las prueba por primera vez, se convierte automáticamente en un "Picachu", lo único que te va a decir es "pica, pica."

Si algo se puede escuchar con pimientos rojos picantes es a la banda: Red Hot Chili Peppers.
Muy curiosamente fue el primer casete que compré, a una edad  tan temprana, que no la recuerdo, pero seguro fue en pesetas, la reliquia: Californication, Un lujo para los oídos que para mí y muchos otros... nos ponen los pelos de punta.

También hay una banda muy cercana, muy querida, que lleva el mismo ingrediente: Piperrack. 
Recordando que: "Qué le voy a hacer", si, "Mi primer amor", (fue con una botella), y "Cualquier día..." (te puedes morir"). Lo importante de estas canciones es que piquen en la cada conciencia y en cada cabeza.

Al final, los pimientos o/y las guindillas o/y Piperrack & Red Hot Chili Peppers, si le das caña, a la leña, al carbón, a los altavoces y a los fogones, la vida te va a saber y sentir mucho mejor en todos los sentidos. 

Si no te gusta este alimento, o la música que te ofrezco... vete a freír pimientos, muy muy muy lejos...

30 de agosto de 2026

¿Y si... escuchar rock en directo engordara?

 En estos últimos tiempos he asistido a multitud de conciertos, festivales y recitales en acústico, de decenas de grupos de casi toda las variantes de rock que te puedas imaginar, desde versiones más tipo charanga, con instrumentos de viento al estilo ska, hasta las más heavys y transgresoras.

Allí donde suene una batería, guitarras, y una voz rasgada, es probable que cualquier sábado por la noche me encuentres allí, si el evento está cerca de mi ciudad.

Hace poco me asaltó una duda que puede ser absurda ¿y si el rock en directo engordara a todo aquel que lo escuchara?

Es cierto que todo buen concierto que se precie hay una barra donde tomar unas cervezas, combinados o refrescos azucararos, incluso en cualquier festival hay varias food trucks rebosantes de hamburguesas, bocadillos y patatas fritas repletas de grasas y... es casi imposible no acercarse allí...

Se puede decir sin lugar a dudas: estoy relleno de kilos de felicidad de la buena.

30 de julio de 2026

Malos humos.

Cada verano los incendios se repiten: más grandes, más salvajes, y más difíciles de apagar. Nos recuerdan lo vulnerables que somos. Pero a diferencia de un volcán o un tornado, el fuego se puede evitar: casi siempre empieza con una decisión humana.

He pensado mucho sobre la propuesta de liberar de malos humos en nuestras playas, parques y terrazas. Para mí, no es un debate sobre normas o civismo, es una cuestión de vida.

Mi madre sufrió un incendio interno que nadie pudo sofocar. El tabaco le robó todo, transformando su vitalidad, en una lucha agónica contra la EPOC. Ver perder a alguien perder el aire día a día, es entender la verdadera crueldad de este hábito.

Escribo esto con la esperanza de que, la próxima vez que alguien encienda una colilla en su boca, recuerde algo: no solo está quemando sus pulmones, también está consumiendo el aire de todos respiramos.

29 de junio de 2026

¿Tú qué le echas a la vida, patatas o huevos?

 Hace unos días escuché a dos conocidos con el mismo problema, y aunque los dos salieron hervidos de la situación, al que era duro como una patata con el tiempo salió blandito como un puré, al que estaba blando salió con "dos huevos", aunque fueran bien hervidos. Será que la vida nos pone a caldo y cada uno resistimos con los ingredientes que le echamos a nuestra vida. 

25 de mayo de 2026

Exprimiendo sentimientos en directo con cada canción.

Llega Mayo, el buen tiempo, los festivales, los conciertos, disfrutando de así todos los fines de semana.

Hasta que la economía, la salud, o algún evento importante me detenga, vivir así, como forma de vida.

Compartiendo alegrías, buen ambiente y bebidas en cualquier ciudad que esté enganchada al rock.

Que forma tan impresionante de empezar el quinto mes del año, con el festival del día del trabajador.

Allí, en Valencia, mi ciudad nacional favorita, escuchando en vivo a: la Orquesta Paraíso, a Agua Bendita y a un gran descubrimiento de grupo: Navajazo por un Chándal. Fue un maravilloso día, otro más para grabar en mi memoria, para seguir enamorado de Valencia.

Semana siguiente, haciendo doblete en el Kalagurrirock, viernes y sábado, volviendo una vez a esa ciudad donde conseguí tantas hazañas, el carné de conducir, mis dos últimos grados de formación profesional. En una carpa muy conocida pero montada en un sitio diferente, por suerte pudimos aparcar muy cerca del evento. Dos jornadas muy intensas donde volver a vestirse de punta en negro es una tradición y una obligación que a todo el mundo que le guste el rock, le sienta muy bien. 

Tercer fin de semana del mes, en el festival Mamarrachos rock, en Buñuel, con 6 bandas en el escenario, con una fiesta continua desde las 16:00 hasta la madrugada. Mezclando las canciones oscuras del Hombre del Saco, disfrutando del punk rock del Moncayo de Seísmo. Destilando el humor de Maldita Amusia, gritando y coreando con los muy jóvenes, pero ya veteranos Ramoninos, escupiendo dolor y rabia con Pitera Bardenera, hasta llegar a la cima del festival, con los míticos Josetxu y The Riber Rock Band, y justamente, en la última canción, invita a subir al escenario al cantante de los Kaguetas, el gran Iosu, el que segundos después de coger el micrófono, nos dedica su canción a mi compañero de fatigas y a mí. Una inmensa alegría compartida, para ponerle la guinda a una noche colosal.

Cuarto sábado de Mayo, cambios de planes en esta semana, se suspendió el festival en Carcastillo, toca tirar de redes sociales y buscar alternativas, por suerte hay otro festival, esta vez volvemos a La Rioja, el diminuto y muy acogedor municipio de Corera, que con menos de 300 habitantes, lleva manteniendo vivo su Corerarock desde 2004, con un cartel muy atractivo, Íntimo Akelarre, The Reimons, Bestas Punk Rock (grupo muy recomendable que son de galicia), Neskatasuna, Irati 58 (pura rabia en sus letras y sinfonías muy potentes), para acabar, Nervio, a los que no pudimos escuchar en directo, porque ya eran las 3 de la madrugada, una pena porque tiene canciones monumentales.

Aun no ha acabado Mayo, y toda la temporada musical, acaba de empezar, nos queda un carrusel gigante donde seguir exprimiendo sentimientos en directo, en cada canción y compartirlas contigo, si quieres seguirnos y si puedes aguantar nuestro baile, que va al ritmo del Punk Rock.




6 de abril de 2026

Semana Santa dentro de una aventura gráfica muy religiosa.

 Hoy se acaba la Semana Santa en este 2026.

Recuerdo que durante esta festividad, el año pasado, pude disfrutar de una experiencia multimedia de aspecto muy infantil, al contrario de su guion, que te rompe los esquemas sobre todas las religiones. 

Lo sorprendente es que este proyecto lo realiza un estudio independiente español, Mango Protrocol.

Fue por pura casualidad que buscando aventuras gráficas sobre electromecánica, me encontré con: Mecha Nika. Lo devoré, lo destripé y lo disfruté. Hasta conseguir el 80% de todos sus misterios.

Cuando descubrí que había una secuela es este mismo universo, no dudé en adquirir la siguiente aventura:

"Agatha Knife." 

Si la primera entrega era adictiva, con humor negro y desternillantemente divertida.

Agatha Knife es absolutamente rompedora, llevaba decenas de años buscando algo parecido en el mundo multimedia. Lo más parecido que recuerdo es Grim Fandango, pero esta vez con ración extra de humor.

Dejo un avance que encontré en youtube: [Agatha Knife] Tráiler en Español

27 de marzo de 2026

Una fecha para santificar y enmarcar.

 27 de Marzo.

Hoy. No es un día cualquiera, al menos para mí, hoy en el 2026 es "viernes de Dolores."

Sí, justamente coincide con el nombre de mi madre.

Sí, curiosamente mi madre hoy hubiera sido su cumpleaños.

Sí, es por eso, una fecha muy especial para mí.

Además coincide en con el día que terminé el grado superior. 

Sí, en Marzo, porque convalidaron mis años laborales para aprobar las prácticas. 

Sí, fui el primer alumno en mi promoción en conseguir el diploma.

Sí, por eso es una fecha para santificar y enmarcar.

14 de febrero de 2026

Disfraces.

 Hoy, 14 de Febrero, se han juntado en un día de carnavales, con el de los enamorados.

Una combinación que desde hace un par de jornadas ya me ha hecho enfermar, pero de verdad.

El clima, como los sentimientos que arrastran esta semana, se han vuelto locos.

Hace un viento infernal, se para, empieza a llover, sale el sol, te hace sudar y enfermar.

Todo se ha vuelto cursi, pegajoso, rosado y aparecen con corazoncitos por todas partes.

¿Cómo no se va a poner uno enfermo con semejante panorama nacional y prácticamente mundial?

Medio mundo se disfraza de gilipollas en este día, porque hoy hay que disfrazarse y estar enamorado por obligación.

Desde que he tenido la oportunidad de elegir mis propias prendas, prácticamente todos los días, excepto cuando son las fiestas patronales de las localidades donde suelo visitar. El resto del año, para mucha gente voy disfrazado, y siempre voy, tan negro, tan negro, tan negro, como una mosca o una cucaracha.

Hay una canción que representa a la perfección como me siento un día como hoy:

Marvin - Disfraces (Lyric Video)

14 de enero de 2026

Una frase para extrañar un cumpleaños muy especial.

Ya se han acabado las fiestas navideñas, y entre la multitud de tarjetas y felicitaciones, hubo una que me llamó poderosamente la atención por la verdad que atesora.

"Después de muchos años descubrí que, los Reyes Magos, no son los padres... Los padres, son el regalo."

Curiosamente, hoy, hubiera sido el cumpleaños de padre.

30 de diciembre de 2025

Por un 2026 lleno de diversión y Rock And Roll.

 Ya le quedan muy pocos latidos a este 2025.

Antes de que eche su último suspiro el presente año, he de confesar que...

Ha sido sido un año rotundamente divertido.

Me giro hacia los corchos donde colecciono las entradas, púas, y muchos recuerdos de diversos conciertos y festivales rockeros, en casi todas sus vertientes y versiones.

Este año no he conseguido los trofeos más importantes de mi colección, tampoco me importa demasiado.

Lo que me llena de gozo es haber compartido muchos sábados las salas, los bares y las calles, allí donde suena buena música, con gente maravillosa, el haber podido salir un poco antes algunos viernes del trabajo, para abrazar la auténtica libertad y felicidad con los más fieles a este estilo.

Gloria y salud a la gente que mantiene y soporta una banda con melodías, voz, batería, bajo y guitarra.

Por un 2026 lleno de buena energía, con rock and roll, punk, heavy, o lo que te salga del corazón.

1 de noviembre de 2025

Llorar Luchar Reír...

Hoy es el día de todos los santos, o de todos los muertos, según a quien le preguntes.

Pues aquí tengo mi epitafio personal:

"LLORAR,   LUCHAR,    REÍR..."

Esas son las epatas de mi vida, y de la mayoría de mis retos.

Porque la vida empieza llorando, desde que naces, luego, o luchas por sobrevivir, o te mueres, o vives muerto en vida, como sobreviven gran parte de la humanidad. Para al final, reír, es la meta de la vida, simplemente, ser feliz.

Un ejemplo real, el mes pasado se rompió la lavadora, con la experiencia que tenía, sabía a la perfección que algo le había pasado la correa que une el motor al tambor, porque la máquina sonaba igual que cuando funcionaba, pero no giraba la ropa.

Así que cogí el manual físico del electrodoméstico y no aparece nada de como desmontar el cacharro, miré vídeos, arreglos y recomendaciones por internet, pero no salía ninguno de mi mismo modelo. Llamé al seguro del hogar y por cualquier historia, la avería no la cubría. "Llorar".

No me resignaba a tirar la lavadora al vertedero, y más viendo que la correa simplemente se había soltado, y la tenía en la mano, así le pedí una radial a un colega, sin más me puse a cortar la chapa posterior para acceder a las poleas, una vez terminado, cual fue mi sorpresa que no había tensor, que la parte del motor y del tambor estaban unidas, además que la correa no era flexible y no había forma humana de conectar el motor y el tambor con esa correa. "Luchar".

Como dice el himno del Sevilla, nunca hay que rendirse, en el trabajo pregunté a varios compañeros, y uno de ellos, me dio una gran idea, en vez de sujetar la correa al radio del tambor con pinzas, como lo intentaba, una y otra vez, unirlas con bridas de plástico. Y abracadabra, la correa se colocó en su sitio de forma magistral. 

Ya sabes, si algo empieza por llorar, habrá que luchar y seguir, hasta conseguir reír.

30 de octubre de 2025

Dos equipos con un mismo sentimiento, con un mismo latido.

 




Todavía hay gente de Alfaro, que me pregunta... ¿y tú por qué eres del Sevilla?.

Pues la respuesta salta a la vista con los dos escudos colocados al lado.

Una muy buena razón para seguirles, es porque sus escudos no tienen corona, 

¿alguien puede defender una monarquía en pleno siglo XXI?

Otro estupendo motivo, es que los himnos de los dos equipos son maravillosos y te alegran la vida y el corazón al cantarlo.

A parte de la silueta, hay otra gran semejanza, y es que en ambos escudos hay una pelota, y lo más importante, es que son dos equipos, tienen dos pelotas,  de lo que no se rinden, y donde comparten un curioso periplo por la liga en sus diferentes categorías.

Ambas entidades han ganado al líder de su liga, el Sevilla al Barça. El Alfaro al Utebo, además, en el mismo día un inolvidable domingo 5/10/2025, y casi a la misma hora.

Desgraciadamente, desde ese resultado, hasta el día de hoy, 30/10/2025. Las dos entidades, no han vuelto a ganar en la liga.

Una curiosidad más, es que, tanto el Sevilla como el Alfaro, han perdido todos sus partidos por un solo gol, todos... menos uno, en la cual a los dos les encajaron 3 goles sus rivales, al equipo andaluz su verdugo fue el Mallorca, a  los riojanos el Alavés B.

Lo que nadie puede negar es que lo mejor que tiene ambos equipos son sus aficionados, que los animan sin descanso.

Ahora es tú momento, hazte del Sevilla, hazte del Alfaro, dos equipos con los mismos valores, con un mismo sentimiento, con un mismo latido.

3 de septiembre de 2025

Mis días están contados y mis años también.

Cuando era niño quería un tente, lo tuve, luego unos legos, me los heredaron, más tarde un mecano, me lo compraron, después de la primera comunión, soñaba con un ordenador, me lo dieron, unos años más tarde, un PC más potente para conectarme a internet, me esforcé para conseguir buenas notas y lo logré. Antes de la mayoría edad, los primeros veranos, ya estaba currando en el campo, con ese salario, me saqué a la primera el carné de conducir, y mi madre cumplió su parte del trato: "si te sacas el carné a la primera, te compro un coche". Así fue, pero nadie me explicó, que siendo novel, te podía costar más, un año de seguro a terceros, que un coche de segunda mano. Pues a trabajar aunque fuera sin contrato y sin seguridad social, pero con un título bajo el brazo, pude trabajar en mi sector, pero, otro verano precario para mí, no puedo negar que esos meses aprendí mucho. Al siguiente curso ya pude hacer mi segundo grado medio, donde conseguí bastantes amistades, y grandes calificaciones, la mitad de ellas con un 9. Rozar y casi besar el 10, el deseo de conseguir la perfección del 10, me arrastró a la locura, hacer prácticas no remuneradas en una empresa, y al mismo tiempo, estudiar un curso puente que hoy está caduco y no vale par nada, pero hace 20 años era bastante peor que una selectividad. 

Con el tiempo pude conseguir superar el curso puente con un "gai" o "apto", en el BEC, de Barakaldo.
A las pocas semanas, me presenté y aprobé otra prueba con diferente temario en Calahorra, con un glorioso 7,71.

Llegaron los nubarrones y las vacas flacas a casa, tuve que volver al mundo laboral, gracias a mis calificaciones, aunque no tenía casi experiencia laboral, y menos que pudiera demostrar, pude currar de mantenimiento mecánico, otro sueño alcanzado, pero con el compromiso por parte la empresa de trabajar 13 horas los lunes, 12 horas de martes a viernes y el sábado, si había producción 8 horas, si no, obligatoriamente las horas necesarias para hacer el mantenimiento preventivo y correctivo. Así durante un año y un día. Esa fue mi peculiar mili, que me forjó tanto como mecánico, como persona.

Mi vida cambió un veintipico de Febrero del 2008, cuando en medio de las vacaciones que me dieron en esa empresa, un gran colega, se fue, para nunca más volver. Esa fue una metamorfosis vital personal.

Ya nada fue igual, me di cuenta que cualquier día puede ser el último, sentía en ese momento de mi vida, que estaba cavando mi tumba entre 60 y 70 horas cada semana, para salir de mi pozo personal, hundiendo, en ese momento mi precaria vida social.


31 de agosto de 2025

Hay poco Rock and Roll... en Alfaro.

 Ya lo decía Fito Cabrales, guitarrista y cantante de Platero y Tú en aquel lejano 1994.

Pues lo cierto, es que desde que empezó el siglo XXI, y muy especialmente, en el 2002, cuando cambiamos las Pesetas por los Euros. Ahí vi en mi ciudad, Alfaro, el declive de esta música, que para mí, ha sido y es pura religión.

Desde muy niño, desde antes de hacer la primera comunión. Ya gritaba, mi rollo es el rock. Aunque me miraran mal, o me llamaran loco. Ese casete de Barón Rojo, Volumen Brutal, fue el germen de toda la discografía de mi vida.

Extremoduro, Celtas Cortos, Platero y Tú, The Offspring, Green Day. Lo que conseguía ahorrar después de ir al cine y jugar algunas partidas en las recreativas, iba para comprar esos primeros casetes. 

Casetes que se cambiaban y se grababan, de otros casetes, con los pocos amigos que le gustaba esta música.

Cuando todavía no podía entrar en los bares, porque no tenía la mayoría de edad, escuchaba casi hipnotizado, algunos viernes o sábados por la noche, entre la calle Las Pozas y calle Araciel, la música que salían de las salas, era casi todo rock and rock. Exceptuando un antro oscuro y siniestro llamado Aster, que ponían música electrónica.

Recuerdo, ese final del siglo XX, como para pasar por esas calles por aquellas noches, no podías casi ni andar, de la gente que había disfrutando del buen ambiente y levitaba  mi cuerpo, mi corazón y mi alma cuando escuchaba esos acordes y esos ritmos rockeros.

Luego vino el Euro, el precio de todo se disparó, y casi al mismo tiempo, las malditas canciones del verano, como Dale Más Gasolina, y otras igual de repugnantes, o peores. 

Pasamos del paraíso al infierno.

20 años después, al menos en Alfaro, ya lo ha invadido todo los dj's, el reggaetón y la electrónica. 

Todo pensado para mantener a la muchedumbre adormecida y evitar que piense, que se releve de todo este mundo tan falso y embustero.

Ante esta situación, no tengo más remedio, que volar, que emigrar cada fin de semana, como una cigüeña, a otras localidades mucho más pequeñas, como Hervías, Pradejón, Aldea Nueva del Ebro, Ribaforada, entre otros muchos municipios, mucho más rockeros que Alfaro.

Esta ciudad donde vivo, ya lleva mucho tiempo muerta, y empieza a apestar a aburrimiento.

Algunos amigos dicen que he cambiado, por no defender este pueblo, pero lamentablemente todo a cambiado... Menos mis ganas de disfrutar de cada canción de rock and roll.

Ya sabes, mi rollo fue, es y será el rock.