30 de agosto de 2026

¿Y si... escuchar rock en directo engordara?

 En estos últimos tiempos he asistido a multitud de conciertos, festivales y recitales en acústico, de decenas de grupos de casi toda las variantes de rock que te puedas imaginar, desde versiones más tipo charanga, con instrumentos de viento al estilo ska, hasta las más heavys y transgresoras.

Allí donde suene una batería, guitarras, y una voz rasgada, es probable que cualquier sábado por la noche me encuentres allí, si el evento está cerca de mi ciudad.

Hace poco me asaltó una duda que puede ser absurda ¿y si el rock en directo engordara a todo aquel que lo escuchara?

Es cierto que todo buen concierto que se precie hay una barra donde tomar unas cervezas, combinados o refrescos azucararos, incluso en cualquier festival hay varias food trucks rebosantes de hamburguesas, bocadillos y patatas fritas repletas de grasas y... es casi imposible no acercarse allí...

Se puede decir sin lugar a dudas: estoy relleno de kilos de felicidad de la buena.